Exposición de nuevos carteles cubanos en el Taller Rene Portocarrero
Posted on November 22nd, 2009 in Graphic Design | No Comments »
El taller de serigrafía Rene Portocarrero acoge por estos días una muestra de carteles organizada por el Club de Amigos del Cartel. La muestra reúne 31 autores y un número igual de obras. Aunque algunos de los autores son conocidos ya en el mundo del cartel cubano contemporáneo como Nelson Ponce, que realizara en 1999 un cartel para el filme Vampiros en la Habana, devenido ya paradigma del nuevo diseño cubano o el polémico Eduardo Marín, autor de aquel ya antológico cartel para el concierto que ofreciera Carlos Varela en el Carlos Marx en el año 1990, vemos a algunos muy jóvenes como Victor Echenagusia o Carlos Mondeja, este último, estudiante de quinto año de la especialidad de Comunicación Visual en el Instituto Superior de Diseño.
El ISDi, única institución educacional de nivel universitario que ofrece el título de diseñador, esta representado en la mayor parte de los autores que participan de esta exposición colectiva. Desde su artífice: Pepe Menéndez, quien lidera el grupo de diseño de Casa de las Américas, hasta la joven Gabriela Gutiérrez, prácticamente recién graduada, observamos como la enseñanza del diseño rinde sus frutos en obras de elevada sensibilidad estética y gran refinamiento comunicativo.
Carteles con tema cinematográfico, como el realizado para el documental Nunca será fácil la herejía, de Michelle Miyares o South of the Border, de Giselle Monzón, salidos del taller de afiches del ICAIC, conservan el aura de los carteles del ICAIC, donde aún el proceso de impresión se realiza en su totalidad de forma artesanal y en la ya tradicional y casi nostálgica técnica de la serigrafía, pero que dota a los carteles de un halo de misticismo que fascina los visitantes. Encontramos otros carteles, en este caso para eventos, como el 14 Festival Internacional de Poesía de La Habana, de Laura LLópiz o el 13 Festival de Teatro de La Habana, en el que su autor, Roberto Ramos, se sirve de la serigrafía realizada en el propio taller Portocarrero, para engarzar formas de una gran elaboración formal en un discurso sobre la belleza y el dolor en este cartel poco común. La presencia de carteles de tema social como Educar es proteger, de Arnulfo Espinosa o La diversidad es natural, de Gabriela Gutiérrez resulta una grata sorpresa, pues los carteles con mensajes destinados al mejoramiento de la sociedad habían desaparecido, incluso, de las exposiciones. Encontrar estos dos carteles es, sin duda, un buen signo de un proceso de recuperación que esperamos vaya acompañado de la calidad e inventiva que estas dos piezas nos muestran.
Grata sorpresa fue encontrar, al final de la exposición, el cartel para el concierto Paz sin fronteras, de la autoría de Pepe Menéndez, y que fuera reproducido en la infinidad de soportes que acompañaron este evento celebrado en la Plaza de la Revolución y protagonizado por músicos cubanos y extranjeros de gran renombre internacional.
Una muestra diversa, de estéticas diferentes y modos de hacer distintos pero renovadores todos, encontramos al doblar de la Plaza Vieja, en el Taller de Serigrafía René Portocarrero, donde podemos encontrar durante todo el mes de noviembre esta muestra de lo más reciente del cartel cubano.